Hay formas que no necesitan presentación. El cubo es una de ellas: puro, preciso, eterno. El colgante Chopard Ice Cube Be Cube lleva esta geometría a su expresión más luminosa: un solo cubo de oro blanco ético de 18 quilates, hábilmente orientado para que la luz alcance todas sus caras a la vez, eng..
Llevar luz al rostro es un arte. Chopard lo domina con los pendientes Ice Cube Be Cube: un solo cubo de oro blanco ético de 18 quilates por oreja, engastado con diamantes y orientado para exponer cada faceta a la luz. El resultado es un par de pendientes que no pesan, que no cansan, que simplemente ..
Hay complementos que se llevan. Y hay piezas que se viven. La pulsera rígida Chopard Ice Cube Be Cube es de las segundas: perfil triangular que se adapta perfectamente a la muñeca, extremos rematados con dos cubos engastados con diamantes y un sistema de apertura por torsión lateral que convierte po..