Durante más de 30 años, la firma suiza de relojería ha sabido mantener una relación privilegiada con los mejores chefs del mundo galardonados con estrellas Michelin. En The Embassy, pudimos apreciar parte de esta interesante tradición.


Blancpain en The Embassy

La alta gastronomía y la alta relojería

Si hay algo en común entre la alta gastronomía y la alta relojería, es, indudablemente, la innovación, la precisión y la excelencia, tres valores que, tanto Blancpain como Chef’s Table, recinto gastronómico de The Embassy, conocen muy bien. Unidos por un maridaje diferente, pero íntimo y exclusivo, el chef Romain Fornell y el fabricante suizo de relojería presentaron las diferentes colecciones de la marca.

Pasando por Villeret, Fifty Fathoms, Métiers de Arte, Spécialités y la colección femenina; Lara Bartolomé, brand manager de Blancpain para España y Andorra, hizo un breve balance histórico sobre los orígenes del fabricante y presentó las particularidades de cada pieza a los más de 20 afortunados invitados que, además, pudieron degustar una exquisita propuesta culinaria, especialmente elaborada para la ocasión.

Reloj de submarinismo moderno

Blancpain es una marca relojera pionera e innovadora, que jugó un rol fundamental en el desarrollo de la inmersión submarina contemporánea, al convertirse en el primer fabricante del mundo al crear un reloj de submarinismo moderno, en 1953. Entonces, empezaron a implicarse en la preservación y protección de los océanos. Además, Blancpain también destaca por su vínculo con los deportes de motor y los campeonatos mundiales de GT.

Chef Romain Fornell

Si bien estos vínculos ya parecen verdaderamente convincentes y apasionantes, Blancpain supo manifestar un profundo interés por el arte de vivir, una filosofía en la cual la alta relojería y la alta gastronomía son completamente compatibles. Desde hace más de 30 años, Blancpain ha ampliado su círculo de amigos, un prestigioso grupo donde figuran maestros de la cocina como por ejemplo el chef Martín Berasategui, con 12 estrellas Michelin, que luce un maravilloso Villeret Cronograph Flyback.